noticias |Publicado el 02-05-2018

Como ser un hombre “cruelty free” y no morir en el intento

Siempre me ha llamado la atención que a los hombres comunes y corrientes nos cuesta un mundo notar cuando las mujeres se "arreglan". Una simple pregunta del tipo "¿te gusta"? puede resultar ser un desafío inmensurable a nuestra creatividad y generalmente nuestra falta de asertividad no suele quedar impune. "¿Cómo no te diste cuenta que me cambié el color del pelo?". Pido perdón en nombre de todos quienes hemos sido hallados culpables de semejante falta.

"Perdóname"

"Perdóname" (Momo)

Pero en parte no nos culpo. Creo que es algo que requiere de cierta habilidad contemplativa medianamente elaborada y una expertise que la mayoría de nosotros, en el mejor de los casos,  tiene poco desarrollada. ¿Qué hago yo entonces escribiendo en un blog de "belleza"? ¡Derribando mitos! ...o eso espero. Entonces debería partir con "hola a todos, mi nombre es Iván y estaré escribiendo en el maravilloso blog de Te Protejo con la no fácil misión de acercar el mundo de los productos cosméticos no testeados en animales a los hombres". Por ahora pondré todos mis esfuerzos en recalcar dos cosas:
  • A los hombres no nos interesan los productos cosméticos.
  • Los hombres sí usamos productos cosméticos.
¿Inesperado? No ¿Paradójico? Si ¿Somos idiotas? Tal vez. El problema se resuelve cuando entendemos que la cosmética no solo se trata de maquillaje. Y esto hay que grabárselo bien: todos usamos productos cosméticos diariamente (o al menos deberíamos, ¡dios!), los que van desde el jabón y el desodorante hasta las cremas y los productos para el cabello. Entendiendo que lo que mis congéneres necesitan es un enfoque funcional, dentro de las próximas semanas intentaré compartir con Uds. mis experiencias personales sobre el uso de diferentes productos no testeados en animales, así como también tips, consejos, desafíos y mucha información sobre estilos de vida. ¡Un abrazo! por Iván, desde Santiago @ivan.floresm