Nocicepción y ciencia del dolor de los insectos
Los insectos han sido históricamente excluidos del debate sobre el bienestar animal debido a que su fisiología es distinta a la de vertebrados, y también a su abundancia en la naturaleza. Sin embargo, estudios recientes han comenzado a desafiar la idea de que los insectos no pueden experimentar dolor o sufrimiento.
Los insectos representan el grupo taxonómico más diverso del planeta. Desempeñan roles ecológicos esenciales como polinizadores, recicladores de materia orgánica y son la base trófica de numerosos ecosistemas. Sin embargo, su consideración dentro de las legislaciones de bienestar animal es casi inexistente. No están protegidos por regulaciones bioéticas en la investigación o en la industria. Esto ha permitido su explotación masiva y una investigación sin restricciones, incluyendo pruebas de toxicidad, modificación genética y experimentos de comportamiento.
Han evolucionado en contextos ambientales y ecológicos radicalmente distintos a los nuestros, dando lugar a adaptaciones fisiológicas y de comportamiento únicas. Muchos insectos viven expuestos a una amplia gama de condiciones extremas, desde climas desérticos hasta ambientes acuáticos o deshielos. Para sobrevivir, han desarrollado mecanismos y adaptaciones que sugieren que en algún momento de su evolución, tuvieron la necesidad de procesar estímulos nocivos como una forma de impulsar cambios en su comportamiento o morfología, como el desarrollo de alas más largas o sistemas de camuflaje para escapar de depredadores.
Insectos más utilizados en la ciencia
Mosca de la fruta
La mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) ha sido un organismo muy utilizado en la genética moderna, para desentrañar descubrimientos sobre herencia, desarrollo y enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, su manipulación implica altos niveles de intervención, desde mutagénesis química hasta disecciones. En Chile, se utilizan mucho en investigaciones sobre el Alzheimer’s y en estudios de morfogénesis de procesos celulares.
Mosquitos
Son los protagonistas de estudios de enfermedades infecciosas como malaria, dengue o Zika, con un enfoque de investigación en control vectorial, genética poblacional y edición génica. Su uso se relaciona más con la salud pública que cualquier otro invertebrado.
Abejas
Las abejas (Apis mellifera) han sido ampliamente estudiadas en el ámbito de la cognición, revelando habilidades de aprendizaje y toma de decisiones que desafían la noción de que los insectos operan solo por instinto.
Polillas, arañas y cucarachas
Los lepidópteros y otros insectos, son utilizados en pruebas de ecotoxicología, cognición colectiva y resistencia a plaguicidas. Pero sus consideraciones de bienestar son poco claras y tienen un bajo porcentaje de trazabilidad de aplicación.

Biomimetismo
Otro de los usos más comunes de insectos en la ciencia, es en el campo de la robótica, la nanotecnología y el diseño de fármacos. Su fisiología única y sus adaptaciones evolutivas han servido como base para el desarrollo de drones bio-inspirados, sensores de detección altamente sensibles y compuestos bioactivos con aplicaciones médicas prometedoras. Este enfoque, conocido como biomimetismo, se centra en aprender de las soluciones que la naturaleza ha perfeccionado a lo largo de millones de años.
Afortunadamente, este desarrollo de tecnologías innovadoras está abriendo nuevas vías para reducir o incluso eliminar el uso de insectos vivos en la investigación. Los modelos computacionales y los cultivos 3D derivados de insectos representan una alternativa prometedora. Por ejemplo, los modelos moleculares y los sistemas in silico han demostrado ser altamente eficientes en estudios de toxicología y farmacología, permitiendo simular interacciones biológicas complejas sin la necesidad de experimentar con organismos vivos. Al combinar el biomimetismo con estas tecnologías, podemos seguir aprovechando el potencial de los insectos como fuente de inspiración sin comprometer su bienestar.
¿Los insectos sienten dolor?
La capacidad de detectar y responder a estímulos potencialmente dañinos, es un fenómeno ampliamente observado en insectos, particularmente en modelos como Drosophila. Este organismo, aunque pequeño y aparentemente simple, posee un sistema nervioso especializado que le permite detectar y reaccionar a estímulos nocivos como temperaturas extremas, daño mecánico y sustancias tóxicas. La pregunta que surge es si estas respuestas son meramente reflejos o implican algún grado de experiencia subjetiva, es decir, si los insectos sienten dolor. La evidencia acumulada, demuestra que, por ejemplo, las moscas poseen receptores sensoriales conocidos como nociceptores, y que se activan ante estímulos potencialmente dañinos. Cuando una mosca de la fruta entra en contacto con una superficie caliente, sus nociceptores envían señales al sistema nervioso central, lo que desencadena una respuesta rápida de escape. A primera vista, esta reacción podría interpretarse como un simple reflejo, similar a cuando retiramos la mano al tocar un sartén caliente. Sin embargo, estudios más profundos han revelado que la exposición repetida al dolor en Drosophila genera cambios conductuales, como la evitación de entornos o estímulos asociados con experiencias de daño. Esto sugiere que más allá de una respuesta reflejo, existe un grado de procesamiento central.
Por qué cuesta entender el dolor en invertebrados
La gran diferencia entre los insectos y vertebrados radica en la estructura y complejidad de sus sistemas nerviosos. Los insectos carecen de corteza cerebral, una región del sistema nervioso central (SNC) que en los vertebrados está asociada con la percepción conciente del dolor. En su lugar, poseen una estructura llamada ganglio central que coordina las respuestas adaptativas y procesos de aprendizaje. Aunque esta estructura es mucho menos compleja que el cerebro de los vertebrados, algunos investigadores han propuesto que podría permitir a los insectos experimentar algo similar a la aversión consciente. Por ejemplo, estudios en abejas y hormigas han demostrado que aprenden a asociar ciertos estímulos con consecuencias negativas, lo que sugiere una capacidad para procesar y recordar experiencias nocivas.
El estudio de la nocicepción en insectos plantea cuestiones fundamentales sobre los límites de la sintiencia y la necesidad de replantear cómo tratamos a estos organismos. Aunque su capacidad de experimentar dolor sigue en discusión, la ausencia de protecciones éticas en su uso científico y comercial exige una revisión de nuestras prácticas. La inclusión de insectos en el debate sobre el bienestar animal es un paso necesario para una ciencia más responsable y compasiva.
Bibliografía
- Oliveira, E. M., & Roberto, G. J. (2014). Legislação de proteção animal para fins científicos e a não inclusão dos invertebrados - análise bioética. Revista Bioética, 22, 45–56. https://www.scielo.br/j/bioet/a/qt4gn5t9wM869tq6B5NjLNy/
- Baracchi, D., & Baciadonna, L. (2020). Insect sentience and the rise of a new inclusive ethics. Animal Sentience, 5(29). https://doi.org/10.51291/2377-7478.1604
- van Huis, A. (2020). Welfare of farmed insects. Journal of Insects as Food and Feed, 7(5), 1–12. https://doi.org/10.3920/jiff2020.0061
- Milinkeviciute, G., Gentile, C., & Neely, G. G. (2012). Drosophila as a tool for studying the conserved genetics of pain. Clinical Genetics, 82(4), 359–366. https://doi.org/10.1111/j.1399-0004.2012.01941.x
- Hesselson, D., Walker, D. S., Massingham, J. N., Schafer, W. R., Neely, G. G., & Chew, Y. L. (2020). Invertebrate Models of Nociception. The Oxford Handbook of the Neurobiology of Pain, 61–100. https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780190860509.013.8
- He, J., Li, B., Han, S., Zhang, Y., Liu, K., Yi, S., Liu, Y., & Xiu, M. (2022). Drosophila as a Model to Study the Mechanism of Nociception. Frontiers in Physiology, 13. https://doi.org/10.3389/fphys.2022.854124
- de Bono, M., & Maricq, A. V. (2005). Neuronal substrates of complex behaviors in C. elegans. Annual review of neuroscience, 28, 451–501. https://doi.org/10.1146/annurev.neuro.27.070203.144259
- Tobin, D. M., & Bargmann, C. I. (2004). Invertebrate nociception: behaviors, neurons and molecules. Journal of neurobiology, 61(1), 161–174. https://doi.org/10.1002/neu.20082
- Giurfa M. (2013). Cognition with few neurons: higher-order learning in insects. Trends in neurosciences, 36(5), 285–294. https://doi.org/10.1016/j.tins.2012.12.011
- Urquiza, S. P. (2021). ELEMENTARY CONCEPTS ABOUT THE STRUCTURE AND EVOLUTION OF THE NERVOUS SYSTEM OF SOME INVERTEBRATES. REBIOL, 24(2), 256–276. https://doi.org/10.17268/rebiol.2021.41.02.11
- Vergoz, V., Roussel, E., Sandoz, J.-C., & Giurfa, M. (2007). Aversive Learning in Honeybees Revealed by the Olfactory Conditioning of the Sting Extension Reflex. PLoS ONE, 2(3), e288. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0000288
- Sheikh, A., Kashmir, S., Srinagar, J., Rehman, I., Kumar, I., Ahmad, A., & Kumar, R. (2017). Diverse adaptations in insects: A Review. ~ 343 ~ Journal of Entomology and Zoology Studies, 5(2), 343–350. https://www.entomoljournal.com/archives/2017/vol5issue2/PartE/5-1-73-110.pdf
- Verdú Faraco, J. R., Galante Patiño, E., & Numa Valdez, C. (2008). La conservación de los invertebrados en España: una perspectiva histórica. Cuadernos de Biodiversidad, 25, 3–8. https://doi.org/10.14198/cdbio.2008.25.01
- Boppré, M., & Vane-Wright, R. I. (2019). Welfare Dilemmas Created by Keeping Insects in Captivity. Animal Welfare, 23–67. https://doi.org/10.1007/978-3-030-13947-6_3
- Imoleayo, Oyeniran, O. (2019). Drosophila melanogaster: A Veritable Genetic Tool and in vivo Model for Human Alzheimer’s Disease. Journal of Pharmaceutical Research International, 1–9. https://doi.org/10.9734/jpri/2019/v30i230264
- Caldero-Escudero, E., & Romero-Sanz, S. (2024). Caenorhabditis elegans como modelo animal de investigación científica. Clínica, 29, 67–69. https://doi.org/10.24197/cl.29.2024.67-69
- Mc Cabe, S. I. (2010). Biología del comportamiento en abejas recolectoras de néctar : un estudio comparado entre abejas meliponas y melíferas. Tesis Doctoral. https://bibliotecadigital.exactas.uba.ar/download/tesis/tesis_n5068_McCabe.pdf
- Muñíz, R. (2017). BIOMIMÉTICA HERRAMIENTAS DE DISEÑO INSPIRADAS EN LA NATURALEZA. Rev. Tekhné, 20, 23-038. https://oaji.net/articles/2019/7118-1559745496.pdf
- Lee, S. Y., Lee, D. Y., Kang, J. H., Jeong, J. W., Kim, J. H., Kim, H. W., Oh, D. H., Kim, J.-M., Rhim, S.-J., Kim, G.-D., Kim, H. S., Jang, Y. D., Park, Y., & Hur, S. J. (2022). Alternative experimental approaches to reduce animal use in biomedical studies. Journal of Drug Delivery Science and Technology, 68, 103131. https://doi.org/10.1016/j.jddst.2022.103131
- Peláez, A., & Mejía, S. (2025). CONCEPTOS BÁSICOS DE MODELACIÓN MATEMÁTICA Y SIMULACIÓN COMPUTACIONAL DE SISTEMAS BIÓLOGICOS. CES Odontología, 13(1), 51–55. https://revistas.ces.edu.co/index.php/odontologia/article/view/763
- Fuentes Condori, R., & Vargas Aguilar, A. A. (2021). Estudios In Silico, simulando vida en un entorno virtual. Gaceta Medica Boliviana, 44(2), 278–279. https://doi.org/10.47993/gmb.v44i2.263
Comparte:
Copiar URL Más posts de raquelAl enviar tus consultas o comentarios estás accediendo a recibir nuestro newsletter de forma mensual.
AGREGAR UN COMENTARIO