tips |Publicado el 17-08-2022

Ideas para cuidar la piel de nuestro cuerpo

Existen muchos productos en el mercado para la limpieza, hidratación y exfoliación de nuestro cuerpo, aquí te platico como es mi rutina de autocuidado corporal.

¡Hola! ¿Cómo estás? En este post comparto algunas ideas sobre cómo limpiar, hidratar y proteger nuestra piel para así mejorar su apariencia de acuerdo a los productos que a mí me funcionan. Bere ya escribió sobre rutinas faciales, pero yo me enfocaré en el cuidado corporal.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, refleja el estado de nuestra salud e incluso hasta nuestra edad. En general, nuestra piel tendrá una apariencia estética como resultado de buenos hábitos tales como una alimentación balanceada, descanso efectivo, ejercicio frecuente, abstinencia de alcohol, tabaco, etc... Lo cual pocas personas pueden lograr, pero podemos intentar poner más atención a nuestra salud dentro de nuestras posibilidades. Además, hay que recordar que también existen padecimientos cutáneos cuya prevención no es posible o sólo pueden "controlarse". Dicho lo anterior, ¿cómo hay que cuidar la piel de nuestro cuerpo? Yo diría que no tendríamos que hacer una gran distinción entre la dermis facial y la corporal. ¿Por qué? Porque en el caso de ambas hay que:

-Limpiar (con barras de jabón, jabón líquido, gel de ducha o syndet corporal)

-Hidratar (con loción, crema, manteca o aceite corporal)

-Proteger (con bloqueador solar en crema o spray y ropa)

No sé si sea algo cultural o no, pero me parece que en nuestro país acostumbramos exfoliar nuestra piel... con zacates, estropajos, cepillos y, literalmente, productos exfoliantes con texturas similares al azúcar. Yo crecí con la idea de que hay que "tallar" la piel mientras la limpiamos. Yo limpio mi piel con la espuma que creo con jabón y agua y mis manos. Dejé de ocupar zacates hace diez años, pero trato de probar todos los hidratantes corporales que están a mi alcance. Exfoliar mi piel en seco me lastima (todavía no encuentro un producto que me acomode), evito prendas que no sean de algodón o, al menos, usar suavizante de telas. Claro que todo depende del tipo de piel que de cada quien y tal vez ese sea el primer paso para cuidarla: conocerla. Como eso lleva tiempo, me parece pertinente tomar algunas precauciones:

1.Bañarse con agua tibia (o fría si lo prefieres) y no estar tanto tiempo bajo el agua ya que además de ser un gran desperdicio de agua, existe la posibilidad de que la piel se reseque.

2.Utiliza productos diseñados específicamente para la ducha o baño. Los remedios caseros siempre representan un riesgo potencial.

3.Retira muy bien los restos de shampoo, acondicionador y cualquier tratamiento para el cabello. A veces, esos residuos pueden causar irritación o hasta acné.

4.Evitar tallar la piel (al menos, no hacerlo diario) ya sea con esponjas, estropajos o con toallas. Trata de tener el mayor cuidado posible. Y si usas este tipo de objeto o algún otro durante la ducha o baño, recuerda enjuagarlos y dejarlos secar. La humedad podría fomentar el crecimiento de bacterias y, por lo tanto, provocar infecciones o algún otro padecimiento.

5.Hidrata tu piel lo más pronto posible después de lavarla.

6.Si decides retirar vello, procura que el método que elijas no sea tan agresivo. Por ejemplo, existen productos auxiliares para el rasurado, hay máquinas recortadoras que pueden irritarte menos que una depiladora, procura leer bien las instrucciones del producto que utilices y considera asistir con algún(a) experto(a) para que lo haga por ti o te asesore.

7.No olvides proteger tu piel de los rayos solares y que la ropa es una capa de protección. Incluso existe ropa diseñada para ese fin.

8.Presta atención especial al cuello (y pecho), manos, codos, rodillas, axilas y pies. Son zonas delicadas que o requieren mayor hidratación o tienen mayor riesgo de irritación.

9.Acude a una consulta médica con un(a) especialista si detectas cambios en tus lunares o cualquier problema cutáneo persistente o que afecte tu vida diaria o la calidad de la misma.

Existen muchos productos en el mercado para la limpieza, hidratación y exfoliación de nuestro cuerpo. En general, yo evito los que tienen color y fragancia añadida, pero es casi imposible encontrarlos. Muchas personas nunca han sufrido de prurito o irritación cutánea, ni usan hidratante. Otras sólo durante el invierno, lo cual es normal porque las temporadas también afectan a nuestra piel. El uso de medicamentos también puede hacerlo, al igual que los detergentes o suavizantes de ropa, joyería, maquillaje, tintes, ciertas telas, el clima, el sudor, las intolerancias alimentarias, el estrés...

En general, los jabones en barra más populares son aptos para pieles normales o mixtas, pero también existen barras especiales para piel seca o grasa. Los geles y jabones líquidos son más caros, usan empaques menos amigables con el planeta y pueden ser más irritantes (no todos), aunque algunos están especialmente diseñados para distintos tipos de piel o son menos agresivos que la mayoría. Los tipo syndet suelen dirigirse a personas con algún problema o preocupación cutánea en específico como piel sensible o con acné. Elegir un jabón conlleva considerar tu presupuesto, el tipo de piel que tienes, la disponibilidad... Por ejemplo, muchas personas eligen los productos que usan tomando como principal criterio el olor. Aunque es válido, es potencialmente más beneficioso fijarse en la compatibilidad de la piel y el producto.

En cuanto a hidratantes se trata, considera que hay opciones en versión sólida, con empaques amigables con el medio ambiente (o ambas, como la crema corporal en barra de Foamie), emulsiones, cremas más y menos espesas (como las Tododía de Natura o Dr. Teals, pasando por los yogures de The Body Shop hasta las mantecas de la misma marca), aceites (como el de Ahal, Agua de nube o de The Chemistry Brand), bálsamos (como el de Dr. Bronner o el de Ahal)...

Tal vez no acostumbres usar ningún producto después del baño, pero tu piel puede tener apariencia distinta en algunas zonas, quizás dependa de la temporada, tal vez suceda hasta que llegues a cierta edad. Depende de cada persona y sus necesidades, pero al menos quienes viven con piel seca, sensible o algún padecimiento si requieren utilizar algún producto después del baño o hasta 2 veces al día. Afortunadamente, existen muchas opciones, incluso cremas enfocadas a cada tipo de piel o afección.

Los protectores solares corporales no son difíciles de encontrar y las marcas ofrecen opciones en formato de crema, barras o spray. Los minerales suelen dejar residuo de color blanco en la piel, pero no siempre es el caso. Solemos enfocarnos en usar bloqueador en el rostro, a pesar de que muchas veces nuestro cuerpo está expuesto (el cuello, los hombros, brazos, manos, pies, por ejemplo).

Tener la piel morena no garantiza que los rayos solares no nos afecten, el cáncer de piel es un riesgo real. Existen prendas con FPU (Factor de protección ultravioleta) o FPS (Factor de protección solar) y, en general, los tejidos obscuros, sintéticos, densos en ropa holgada ofrecen cierta protección.  En cuanto a desodorantes se trata, algunos de ellos tienen ingredientes que pueden resultar agresivos para la piel de algunas personas, por lo que si te incomoda usarlos, te recomiendo evitar los antitranspirantes (que inhiben la sudoración o la reducen). Los perfumes, en todos sus formatos, contienen alcohol y fragancia y pueden irritar la piel recién rasurada, depilada, quemada o herida.

La piel de nuestro cuerpo al igual que la del rostro también cambia con la edad, llega a tener celulitis o mostrar signos de envejecimiento como manchas, arrugas, tono uniforme e incluso algunos de nosotros llegamos a sufrir padecimientos crónicos como la dermatitis atópica. Recuerda que lo mejor para prevenir las manchas (o hasta las arrugas) provocadas por el daño solar es el bloqueador y que las axilas, codos y rodillas obscuras son, en general, algo normal en las pieles obscuras. Si tienes comezón, puede deberse a la deshidratación, mordedura o picadura de insectos o alguna alergia. Lo ideal sería evitar rascarse a toda costa, pero puedes intentar usar alguna crema o producto especial para aliviar la sensación.

Lo más importante es procurar llevar una vida saludable (incluyendo la salud mental), sin excesos. No es una receta mágica porque se trata de un proceso, pero la constancia puede lograr resultados en la apariencia de nuestra piel. Una "ayuda" extra es tratarla con delicadeza, respetarla, protegerla. Me parece que también se trata de una forma de respetarnos a nosotros mismos.  A veces nos enfocamos mucho en la epidermis del rostro y olvidamos que estamos cubiertos de ella. Tal vez sea buen momento de recordar que es nuestra primera armadura ante el mundo exterior, que no necesita cumplir con estándares de belleza poco realistas, que podemos apreciarla tal y como es. Ah, y, por supuesto, existen muchos productos cruelty free para el cuidado corporal.  ¿Tú cómo cuidas la piel de tu cuerpo?

gloria