El cuidado: Un Derecho Humano Autónomo y un hito para la equidad de género
Históricamente, la responsabilidad de sostener la vida ha recaído en los mismos hombros. Sin embargo, un cambio de paradigma sin precedentes llegó a nuestra región: la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) declaró que todas las personas tienen derecho a cuidar, ser cuidadas y al autocuidado, marcando un hito definitivo para el derecho internacional y los derechos humanos.
Una deuda histórica con las mujeres
Este fallo es considerado una victoria histórica porque los movimientos feministas y las organizaciones que promueven la equidad de género llevan décadas denunciando cómo la división sexual del trabajo ha perpetuado relaciones de poder desiguales basadas en roles de género.
Durante siglos, la distribución social ha dividido las tareas en dos mundos: el trabajo productivo (el espacio público, asignado tradicionalmente a los hombres) y el trabajo reproductivo (el espacio privado, asignado a las mujeres). Esta construcción social se interiorizó a tal grado que la sociedad patriarcal normalizó la idea de que "las mujeres maternan y los hombres trabajan" por pura naturaleza.
Cuando observamos sobre quién recae la responsabilidad de cuidar a las infancias, a las personas enfermas o de la tercera edad, así como de cocinar y asear el hogar, son principalmente mujeres quienes asumen estas tareas sin recibir remuneración, reconocimiento ni apoyo.
La Opinión Consultiva 31 de 2025: Un antes y un después
En respuesta a una consulta realizada por Argentina, la CIDH notificó en agosto de 2025 su esperada Opinión Consultiva 31, definiendo el alcance del derecho al cuidado.
A partir de una interpretación evolutiva de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la CIDH se convirtió en la primera Corte regional en reconocer la existencia de un derecho autónomo compuesto por tres pilares fundamentales para el desarrollo de la vida:
El derecho a cuidar.
El derecho a ser cuidado.
El derecho al autocuidado.
La presidenta de la Corte, la jueza Nancy Hernández López, fue clara al señalar que "el cuidado constituye una necesidad básica, ineludible y universal, de la cual depende tanto la existencia de la vida humana como el funcionamiento de la vida en sociedad". Asimismo, sostuvo que es vital para asegurar condiciones de existencia digna, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad o dependencia.
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¿Qué significa esto para América Latina hoy?
La CIDH advirtió que corresponde a los Estados respetar, garantizar y adoptar medidas legislativas para que este derecho sea una realidad efectiva.
En nuestra región, esta exigencia es más urgente que nunca. Las estadísticas globales y regionales no mienten: las mujeres dedican tres veces más tiempo a tareas de cuidado no remuneradas que los hombres, realizando el 76,2% de todo el trabajo de cuidado a nivel internacional. Este fallo exige a los gobiernos romper con los estereotipos de género y valorar a todas las personas que hoy sostienen silenciosamente el bienestar de la sociedad.
¿Qué tan efectiva es la fiscalización estatal?
Los productos cosméticos son controlados en varias etapas: autorización sanitaria, fiscalización del cumplimiento de la norma y vigilancia post autorización del registro.
Cada regulación establece su procedimiento para la emisión de la autorización sanitaria y los procesos de fiscalización. Asimismo, es importante considerar que las prohibiciones de pruebas en animales con fines cosméticos consideran etapas de adaptación del mercado y requieren la actualización de los procesos para ajustar la norma existente a esta nueva incorporación, debiendo dictar las disposiciones correspondientes para el ajuste legal.
Las leyes establecen que las empresas deben asegurar su cumplimiento, y en caso de infracción, pueden recibir sanciones. Las prohibiciones de testeo animal requieren también actualizaciones legales y adaptaciones del mercado.
Nuestro compromiso en Te Protejo
En Te Protejo, creemos firmemente que contribuir al bienestar integral de todos los seres que habitamos el planeta es esencial. No podemos hablar de un mundo compasivo y libre de crueldad sin abordar las desigualdades estructurales que afectan a quienes lo sostienen.
Por ello, hemos incorporado de manera activa en nuestros ejes de impacto el trabajo a favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), abrazando con fuerza el Objetivo 5: Equidad de Género. Celebrar, difundir y defender el derecho al cuidado es, también, defender un futuro más justo para todas y todos, reconociendo que la verdadera compasión debe ser interseccional y cuestionar todas las formas de desigualdad. Para seguir profundizando en cómo se entrelazan estas luchas, te invitamos a leer también: 8M: Hablemos de patriarcado y explotación animal.

