¿SABEMOS REALMENTE QUÉ ESTAMOS USANDO SOBRE NUESTRA PIEL?

El cuidado de la piel es un acto de amor propio, pero el auge de las compras por internet ha traído consigo riesgos ocultos. A continuación, se analiza la importancia de revisar las etiquetas, desconfiar del comercio sin regulación y cómo elegir opciones verdaderamente seguras, certificadas y libres de crueldad animal para nuestra rutina diaria.


Hoy en día, el cuidado de la piel dejó de ser un simple paso frente al espejo para convertirse en un acto de amor propio y de cuidado personal. Desde México hasta el sur de Chile, millones de personas armamos nuestras rutinas diarias buscando lucir una piel radiante, hidratada y, sobre todo, sana.

Pero con la facilidad de comprar todo desde nuestro celular y con tantas recomendaciones que vemos a diario en redes sociales, ha surgido una gran interrogante: ¿estamos seguros de que ese suero o esa crema milagrosa que compramos en internet es realmente buena para nosotros?

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Imagem por Te Protejo

El riesgo detrás de la pantalla y el "súper descuento"

Cuando compramos cosméticos online, es muy fácil dejarse atrapar por los empaques bonitos y las promesas de resultados inmediatos. Las tiendas digitales son expertas en decirnos cómo nos va a ayudar un producto, pero muchas veces omiten la información que de verdad nos protege.

Al revisar cientos de páginas web en la región, se ha descubierto que más de la mitad de la información obligatoria para nuestra seguridad simplemente no aparece. Faltan las listas de ingredientes completos, las instrucciones sobre cómo guardar el producto y, lo más preocupante, el número de registro sanitario que garantiza que es legal.

Comprar a ciegas por internet podría abrir la puerta a un comercio ilegal que pone en riesgo la salud. Según reportes del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y la Fiscalía General de la Nación, en Colombia las autoridades de salud han tenido que decomisar más de 300 productos cosméticos fraudulentos en establecimientos comerciales de Bogotá; artículos de uso diario como champús, desodorantes y cremas dentales se vendían con serias inconsistencias en sus etiquetas, rótulos y números de lote.

En México, la situación no es muy distinta: la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) alerta constantemente por la venta en línea de cosméticos piratas. Un caso reciente involucró la falsificación de reconocidos sueros faciales liposomales comercializados en internet sin número de lote ni fecha de caducidad en sus empaques. Al carecer de regulación y presentar un alto riesgo de estar adulterados o contaminados, se advierte que estos productos falsificados podrían estar elaborados con ingredientes desconocidos que, en lugar de cuidar el rostro, terminan irritando, quemando o alterando la barrera natural de la piel.

La importancia de reportar reacciones adversas

En ocasiones, incluso con productos de marcas conocidas, la piel reacciona de forma inesperada. Si después de aplicar una crema se experimenta ardor intenso, picazón o brotes alérgicos, se está frente a lo que los expertos denominan una reacción adversa.

Lo más importante en estos casos es no guardar silencio. En todos los países de la región (ya sea a través del ISP en Chile, COFEPRIS en México o INVIMA en Colombia), existen formularios en internet para reportar estos daños. Al notificar que un cosmético generó afecciones, se contribuye a que las autoridades enciendan sus alarmas, revisen si esa marca cambió su fórmula y eviten que más personas pasen por el mismo problema. 

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El avance contra el testeo animal en América Latina

Afortunadamente, este despertar de consciencia al comprar no solo nos está protegiendo a nosotros, sino también a los animales. Hoy, buscar belleza ya no tiene por qué significar crueldad, y América Latina está dando el ejemplo al mundo.

  • Colombia: Fue pionera en Sudamérica al promulgar en 2020 la ley que prohíbe que se utilicen animales para probar cosméticos.

  • México: Hizo historia en 2021 al ser el primer país de Norteamérica en prohibir legalmente estas prácticas, estableciendo incluso penas de prisión para las empresas que lastiman animales en nombre de la belleza.

  • Chile: Ha consolidado este gran paso con la ley promulgada a finales de 2023 (y vigente desde 2024) que castiga duramente la experimentación cosmética en animales y bloquea la entrada de productos testeados en el extranjero.

Gracias a estos avances, hoy podemos encontrar con toda confianza sellos oficiales en los empaques que nos aseguran que nuestra crema favorita está Libre de Crueldad.

Tres pasos para una rutina segura y consciente

Cuidar de tu salud y proteger a los animales es muy sencillo, la próxima vez que vayas a comprar algo para tu piel, recuerda esta regla de tres:

  1. Revisa el registro oficial: No confíes en marcas que se venden en redes sociales sin transparentar su código sanitario. Si dudas, busca el nombre del producto en la página de salud de tu país.

  2. Lee las etiquetas: Conoce qué ingredientes le hacen bien a tu rostro. Las marcas transparentes y seguras siempre publican qué llevan sus fórmulas.

  3. Buscar certificaciones oficiales: Es necesario tener precaución, ya que existen logos de conejitos falsos en el mercado. Por ello, se debe elegir siempre la certificación de organizaciones oficiales como Te Protejo, asegurándote de verificar la información directamente en sus listados oficiales. Así se garantiza una compra verdaderamente ética y segura.

Tu piel merece lo mejor, y los animales también. ¡Conviértete en un consumidor informado y transforma tu rutina! Para dar el primer paso y asegurarte de elegir opciones éticas, seguras y libres de testeo animal, te invitamos a visitar nuestro listado oficial de marcas cruelty-free.

Fuente bibliográfica:

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