articulos |Publicado el 17-06-2021

La importancia de la desparasitación en nuestros amigos de cuatro patas

En el siguiente post hablaremos de enfermedades que afectan a nuestros amigos de cuatro patas y que se pueden evitar con los cuidados pertinentes.

Si tienes un perrito en casa este artículo será de importancia, por eso en esta ocasión les hablaré de 6 infecciones que podrían poner en riesgo la salud de nuestros animales de compañía.


Por lo general como personas responsables que tenemos al cuidado a algún animalito, en este caso un can, solemos sacarlos a pasear, ensuciar y sobretodo a socializar, jugar y desgastar toda su energía, ya que de esa forma aliviamos el estrés que puedan tener, pero siempre debemos estar muy atentos con que lo olfatean, lamen y hasta comen.


Todas las infecciones que les conceptualizaré se evitan con darle un control adecuado y supervisado por el médico veterinario de confianza al que acudas.

Tal vez suenen algo raro los nombres que les mencione, pero considero que es importante saber y conocer las causantes para poder evitar cualquier problema en ellos.


Toxocara canis: es un parásito de forma cilíndrica que mide hasta 18 cm de largo y produce una cantidad enorme de huevos, este parásito se elimina únicamente por las heces. Tiene 3 periodos conocidos como L1, L2 y finalmente L3 o llamada también larva infectiva.

El modo de transmisión puede darse a través de otros huéspedes como cucarachas, ratones, gusanos y hasta hormigas, ya que estos suelen comerse las heces de los perros y si un can por lo travieso que es, suele cazarlos o morderlos puede infectarse a través de ellos. Se desarrollan en el intestino o estómago del can.

Recomendación: 

• Desparasitar cada 21 días o 3 meses, vía interna como externa, esto debe ser por un profesional médico veterinario.

• En el caso del humano lavarse las manos después de tener contacto con las heces o después de salir de paseo.

Ancylostoma caninum: son larvas que también se desarrollan en el estómago, la larva se alimenta de desechos orgánicos y se alojan en el intestino del can donde se alimentan de su sangre, es importante ver su conducta y nivel de alimentación. Esta larva suele atravesar la piel del animal y de esta forma infectarse de igual manera.

Dirofilaria imitis: conocido como el parásito del corazón, se transmite por la picadura de un insecto infectado. Las larvas circulan por la sangre y no salen al exterior, su desarrollo y crecimiento dentro del can podrían ocasionar su muerte.

Tenias: son parásitos aplanados, tienen una forma similar a una cinta, su infección se transmite a través de un hospedero que pueden ser las pulgas. Chupan la sangre y se eliminan en las heces las cuales están llenas de huevos. Si el perro mata a una pulga con sus dientes, quedarían libres los parásitos y se fijarían en la pared de su intestino, de igual forma no es recomendable aplastar a la pulga sobre el pelaje de los perros, ya que las heces y huevos quedarían ahí.

Echinococcus granulosus: son muy peligrosos, se alojan en el intestino delgado formando algunos quistes hidatídicos o bolsas de agua. La causante es el consumo de carne u órgano crudo contaminado y se elimina mediante las heces ¿Cómo evitar? Muy simple, dándoles comida de calidad y evitar dar sobras.

Hidatidosis Urbana: se da por la ingesta de viseras, en su mayoría el pulmón que no se suele consumir, este tiene quistes lo cual llegaría a infectar.


Los nombres de por si suelen ser un poco complicados, pero considero que es importante saber sobre ello. Esto se evitaría con una educación sanitaria y campañas de desparacitación constantes por profesionales de la salud animal, sobre todo porque quienes sufren al respecto son los animalitos.

Este post fue algo diferente con conceptos súper básicos, pero considero que deberíamos conocer al respecto para cuidar nuestra salud y la de nuestros amigos perrunos, espero haya sido de su agrado.